Blusa confeccionada en organza en tono cremita, diseñada para acompañar la pollera Bruma y continuar su lenguaje de formas y ligereza.
La prenda está construida a partir de 12 gajos de organza, que generan una caída sutil y acompañan la silueta con delicadeza.
El cuello presenta volados muy finos y sutiles, un gesto romántico que aporta textura sin perder liviandad. Las sisas, al tratarse de una blusa sin mangas, también incorporan pequeños volados que suavizan la línea del hombro.
En la espalda, la prenda se cierra con un botón teñido al tono de la tela, un detalle discreto que mantiene la armonía del diseño.
Una pieza liviana y delicada que juega con la transparencia y el movimiento.














